lunes 7 de abril de 2008

Bibliotecarios y bibliotecarias: especie en extinción

El desarrollo de un país está basado en la educación de su pueblo. Lo reconocen ideólogos de la derecha y de la izquierda. Y ésta no debe limitarse a la alfabetización funcional para tener una mano de obra barata que transforme la materia prima que luego se vende en el exterior a un precio 50 veces más de lo que le pagaron al alfabeto funcional por producirla. Y la educación, a todos los niveles, requiere, entre otros componentes, de una biblioteca como lo reconocen los especialistas.

Pero la biblioteca no es sólo el estante de libros. Estas sólo serían (como en muchos lugares de nuestra geografía ocurre) almacenes de libros más o menos organizados y casi siempre sin responder a las necesidades y demandas de la población a la que deben de servir. La biblioteca es el componente auxiliar por excelencia del proceso formal de la enseñanza-aprendizaje. Pero no lo es sin bibliotecarios. Es decir sin personas con los conocimientos necesarios y adecuados para organizar información, interpretar necesidades, anticiparse a las demandas de los usuarios y ofrecer una gama de respuestas acorde al nivel de cada beneficiario. Y, el bibliotecario, como comúnmente suelen decirme donde organizo bibliotecas, es el ratón de la misma (el ratón furtivo que se embebe de todos los libros). Es el que lee para poder ofrecer la respuesta indicada a la población que busca y necesita información.

Como el médico que ofrece una receta ante la consulta por una dolencia, el bibliotecario tiene la misión de “recetar” el o los libros que darán satisfacción al usuario, es decir, le traerán bienestar. El médico lo procura con el cuerpo, el bibliotecario con el conocimiento, esa “cosa” abstracta que nos hace crecer personalmente y con ello y nuestro grano, al país, o sin él, simplemente estancarnos cuando no retroceder en nuestro desarrollo personal y colectivamente como nación.

Pero la Biblioteca (y el bibliotecario) es también auxiliar indiscutible del proceso de la enseñanza informal, misma que está concentrada fundamentalmente en estimular el aprendizaje para la vida, y por lo cual, la educación formal viene observando con sana envidia y tratando de emularla, con poco éxito en Nicaragua.

Y es que así como la persona que atiende una clínica en el campo sin haber cursado estudios profesionales para ser médico NO se le puede considerar como tal, así, las personas que atienden la mayoría de las bibliotecas del país NO son bibliotecarias porque NO tienen la preparación profesional requerida. Y es que las autoridades universitarias en particular y las nacionales en general, actuando con una enfática falta de visión, cerraron la única escuela profesional de bibliotecología existente en el país en el año 1993. Menos de una década después, tiempo que debería ser insignificante para los tomadores de decisiones que afecten la vida nacional, el país se afrentaba y se sumaba al proceso de globalización que lo llevó en principio a negociar y a firmar tratados de libre comercio que, entre otras exigencias nacionales, implica la organización adecuada y profesional de la información que se genera en empresas privadas, instituciones estatales, organismos de la sociedad civil.

El título del artículo me vino a colación cuando una funcionaria estatal se desplazó más de 200km desde la capital para asegurarse que, a pesar de las tramas institucionales, lograría mi contratación si aceptaba los cambios en las reglas del juego que inicialmente habíamos acordado. Según sus palabras, llevaba más de un año esperando que la institución encontrara un/a bibliotecario/a profesional para diseñarle e implementarle el sistema con el que iban a manejar la información en la biblioteca especializada. La razón del fracaso de esta búsqueda es que, al parecer, no hay bibliotecarios.

A esto se suma el anuncio clasificado en La Prensa 11 marzo 2008, en el que una empresa financiera transnacional recurre al artificio de ocultarse bajo una cuenta en HOTMAIL (es decir cualquier fulano de tal) para buscar un profesional bibliotecario en Nicaragua, con nada menos que 25 y no mayor de 35 años de edad y 4 años de experiencia. Definitivamente que los únicos que existimos estamos en peligro de extinción. La mayoría de las/os bibliotecarias/os profesionales sobrepasamos con facilidad el límite superior de edad que esta empresa, oculta en el anonimato, se impuso para contratar personal especializado.

Ojalá que esta solicitud, extravagante, sirva para provocar una reacción en cadena que estimule la demanda real, ahora incrementada casi exponencialmente con la entrada en vigencia de la Ley de Acceso a la Información Pública y no sólo la que se impuso el país al firmar los TLC. En este sentido, las universidades, tanto públicas como privadas tienen el deber de ofertar las carreras (o cursos especializados) de Bibliotecología y Archivología para solventar el déficit actual faltante de estos profesionales en Nicaragua. Y la estrategia tiene que ser incluyente: atraer a personas de distintas edades, e incluso profesionales de otras especialidades, interesadas en la bibliotecología. Las asociaciones de bibliotecarios tienen, también, la obligación de realizar acciones que conlleven a este fin, en tanto que de continuar así, seremos los últimos de esta especie y a los que por el peso de la edad, se crea que ya no somos útiles. Que estamos en extinción.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente para mí las personas al frente de una biblioteca son de vital importancia en mi trabajo. En cualquier tema que me desempeño (que han sido muchos) siempre me oriento a partir de los que otros han hecho o han investigado y para eso busco fundamentalmente los CEDOC. El problema es que en ello ya no podés acceder a lo libros y es típico que la "red" falle y no pueda consultar el catalogo para buscar lo que necesito. En esos casos intento explicarle a la persona encargada del CEDOC lo que busco y frecuentemente me pasa que me doy cuenta de lo que me trae no es lo que necesito. He pensado que quizás no me explico lo suficiente, pero desde lo que expresa tu artículo, quizas sea ella o él los que no estan capacitados para captar mis necesidades. El resultado es que pierdo tiempo en ello. Ahora prefiero consultar en google para documentarme y desisto de los CEDOC´s.

Cornelio dijo...

En lugar de un comentario, una referencia a un texto escrito en 1995: http://www.eready.org.ni/editoriales/sistemasinfo.htm
en cuya presentación ante la asamblea anual de ANIBIPA llamé la decisión de la UCA en el -aquel entonces- año antepasado 1993 a eliminar la carrera de Bibliotecología una mayor estupidez en vista del siglo XXI, que el país iba a pagar muy caro.

Elisa Morales dijo...

Hola
A mi concepto el problema "nace, crece y se reproduce" debido al avance, éxito y acceso universal a la Red Internet -a personas de todos los niveles sociales, económicos e intelectuales. En ella se puede acceder y encontrar casi todo lo que se necesita en materia de conocimiento, entretenimiento y actualización de todo tipo de contenidos y temas y; muy especialmente por que divulga información y contenidos diríamos "en el momento en que ellos se producen".

También por que gracias al sistema de "blogs" todo el mundo tiene la posibilidad de dar su opinión, crítica o comentario a todo lo que se publica, no solamente en la Red, sino también en cualquiera de los demás medios.

Hay tanto que decir acerca de lo que nos está ofreciendo Internet, que lo más cuerdo creo que es aprovecharlo en la extensión que podamos y ensayar de contribuir en la medida de nuestro alcance a incrementar los conocimientos que divulga, con nuestras críticas, nuevos aportes y la divulgación por todos los medios a nuestro alcance de lo que puede aprenderse y captar de la Red.

Todo su potencial no desdice acerca de la necesidad e importancia de la biblioteca como institución de apoyo a la educación, la formación y el entretenimiento.

Elisa Morales
www.bibliotecnic.org

Anónimo dijo...

Buenos dias James:
Quisiera saber como me podria contactar con usted, me gustaria que me ayude con información acerca de "los servicios de informacion en bibliotecas especializadas", es para un informe que estoy presentando...
DeE ante mano muchas gracias por su tiempo...

Luz Meneses
pd: mi correo es lmenesesr@gmail.com

vmontoyaster dijo...

ES MUY CIERTO LO QUE DICES... LOS BIBLIOTECARIOS SOMOS UNA FUENTE IMPORTANTE DE INFORMACIÓN Y NO SOLO ESO ESTAMOS LLAMADOS A AYUDAR EN LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS. ES LAMENTABLE QUE EN TU PAIS NO SE VALORE Y NO SE APRECIE LA IMPORTANCIA DE LA BIBLIOTECOLOGÍA COMO UN APOYO HUMANITARIO, EDUCATIVO Y COMO FOMENTO PRINCIPAL DE LA CULTURA.
SOY ESTUDIANTE Y ME APENA SABER QUE EN MI PAIS AUNQUE NO TAN RADICAL COMO PASA EN EL TUTYO, MI PAIS Y NOSOTROS MISMOS NO NOS VALORAMOS EN NUESTRO TRABAJO Y PASAMOS A SER SOLO PASADORES DE LIBROS. ESPERO QUE ESTA SITUACIÓN PUEDA REVERTIRSE, SOMOS MUCHOS LOS QUE QUEREMOS UN CAMBIO EN ESTE MUNDO... ESPERO QUE LAS AUTORIDADES VEAN Y PALPEN LO ANTES POSIBLE LAS CONSECUENCIAS QUE TRAJO SU DECISIÓN.
ABRAZOS Y MUCHO APOYO
DE CHILE!!!!

Anónimo dijo...

IMPORTANTE.... con una opinion relacionada.
antes la juventud buscaba heroes, ideales, valores, ser concientes que heramos humanos.
ahora buscamos la materia, lo espontaneo, lo barato para querer mas.
la sabiduria de los libros cada vez se aparta mas de nosotros. ya los maestros,los mayores
no se respetan. ya da miedo hablar de lo espiritual.
no preguntamos por la informacion simplemente la tomamos.
sin preguntarnos quien nos las da.
crecemos en apariencia;y ya no buscamos las cosas a fondo.
pero por mas que todo paresca perdido.
que no hay sentido,
hay quienes si valoramos,
y por ellos velamos.
sabemos y estamos concientes que existen que iluminan a la sociedad, que siembran valores.
para vencer el mal.
y el milagro mayor es saber que estan a nuestra dispocicion.
y hay hom bes e pasan toda la vida con poca remurenacion
ralizando los que le gusta hacer.
y su respeto su dignidad va mas alla.

esos son los inmortales.
eso nadie se lo pude quitar
eso es lo la podrida
sociedad debe buscar...

oscar duarte.

Anónimo dijo...

He visto con beneplácito los comentarios, me parecen excelentes desde el punto de vista educativo y en formación, pero sin embargo, no comparto muchos criterios ya que considero que los Bibliotecarios NO son especies, son profesionales, son personas en formación, y a eso se deba que muchos deban de ir educandose a la par de sus usuarios y usuarias, y además de ir capacitandose en tecnologías de información, bases de datos, etc. Considero además como informático, que los Bibliotecarios y Bibliotecarias aun tienen mucho espacio, ya que el análisis de datos, en clasificar, catalogar, aplicar temas o descriptores; no lo hace el Blog, ni la Internet, ni tampoco pueden aplicar ese análisis comparativo y estudios bibliométricos de colecciones. Por lo tanto, considero que No están en extinción, están en procesos de superación, basta pensar y considerar a nuestro Bibliotecario Rubén Darío; pregunto se extinguió? ustedes tiene la opinión, para eso es el Blog, para aportar, Gracias.

Anónimo dijo...

Si es cierto, es muy importante eso de que los Bibliotecarios y Bibliotecarias se formen. Pero donde lo hacen y quien se preocupa por ellos. Como estudiante que soy, veo ese interés, a ellos quien les ayuda a formarse, capacitarse. Su asociación no creo, de sus salarios menos. hagan conciencia del trabajo de estas personas, y no los traten como si fueran animalitos; qué es eso que están en extinción, perdón por el término aplicados a ellos, merecen respeto.

serinidad dijo...

Hablando de "especies en extinción", me parece insólito que personas como las que comentaron acerca de este término/frase, muy bien utilizado (desde EL PUNTO DE VISTA LITERARIO) por el autor del artículo, vengan a querer corregir asuntos literarios que no vienen al caso, cuando lo mas importante es precisamente lo que quiere decir dicha frase con la que el autor solo intenta explicar lo penoso de esta situación en la que los bibliotecarios aún existentes (llamense "especie en extincion") encuentran dificultades para calificar como empleados en centros donde solicitan de sus servicios, por que simplemente no cumplen con ese INDISPENSABLE REQUISITO que exige profesionalismo y vasta experiencia con una edad (25-35 años) que dificilemente tenga el ultimo graduado en una materia como la Bibliotecología que, por cierto, YA SE EXTINGUIÓ, o bien, LA EXTINGUIERON en 1993 como lo menciona el autor en su articulo. Eso por un lado. Por el otro, es también penoso por la indiferencia que con la que se le ha tratado ha dicha materia y su "especie en extinción", tomando en cuenta la importancia de tener un biblitecario, que entendemos no es un animal, calificado dentro de una biblioteca a la hora de agilizar un trámite o incluso de pedir una sugerencia si consideramos que profesionales de esta índole (no animal) conocen lo suficiente (de la A - Z) el contenido de su inventario bibliográfico y pienso está en capacidad de hacer, eventualmente, una buena recomendación; al menos desde el pùnto de vista literario: poetas y escritores de diferente tendencia literaria o publicaciones hechas en revistas, periodicos, etc.

Por otra parte, de ninguna manera resto importacia a la red de informática con lo antes mencionado. Entiendo que forma parte de nuestro diario acontecer. Sin embargo, es menester reconocer que la mayoria de estudiantes de las universidad, por ejemplo, no disponen de una computadora personal ni del servicio de internet (en sus casas) para poder pasar horas navegando en busca de datos: libros, revistas, periódicos, etc., que permitan enriquecer el contenido de su investigación. Ciertamente tienen acceso a computadoras e internet en sus campus, pero tambien es cierto que la LA FILA ES LARGA y EL TIEMPO ES CORTO. Por eso muchos prefieren prestar un libro a domicilio o PASAR HORAS estudiando y buscando información EN LAS INSTALACIONES DE LA BIBLIOTECA dentro de la que un BUEN Bibliotecario y mejor aún, CALIFICADO, HACE LA DIFERENCIA.

Gracias!

lmacmar@yahoo.com