miércoles 27 de febrero de 2008

Reflexiones sobre la producción bibliográfica agropecuaria

La producción de información en Nicaragua, su control y su utilización ha sido tema de varios artículos que he escrito, por lo cual encontrar afirmaciones públicas sobre la cantidad de bibliografía existente sobre un aspecto particular de la economía, producida en o sobre Nicaragua, me alegra.

En la nota periodística “Eligen comité técnico de la Red Nacional de Información Agraria” (La Prensa, 4 de febrero del 2008, sección Universitaria) la periodista Wendy Álvarez H. indica que Ruht Velia Gómez, Directora del CENIDA de la UNA afirmó que en RENIDA se “tiene 20 bases de datos disponibles y a nivel de sector tiene un registro de información de 27, 508 títulos nacionales de 71,011 registros generales” y que “provienen de las bases de datos de las 24 instituciones miembros de la Renida”.

Ojalá así fuera

En efecto me complacería sobremanera que la situación así fuera. Que la afirmación de tantos títulos de la bibliografía nacional agropecuaria fuera una realidad. Pero resulta que existe duplicación entre estas instituciones, debido al programa de intercambio de publicaciones existente. Una búsqueda cualquiera en la base de datos de RENIDA arroja siempre resultados repetidos en al menos 5 instituciones. Esto puede significar que la producción bibliográfica institucional de cada una está representada en las colecciones de las otras 23 restantes.

Un simple ejercicio de cálculo podría indicarnos la cantidad, sino total, al menos más aproximada de títulos de esta bibliografía. El ejercicio consiste en dividir el total de estos registros entre el total de las instituciones representadas en RENIDA, y al resultado, sumarle el 10% inicial de los mismos, considerando que son monografías que realizan los estudiantes de las 5 o 6 universidades miembros y que sólo existen en las instituciones donde se presentaron.


Total títulos nacionales: 27508

No Instituciones en Renida: 24

Resultado 1(No. Títulos nacionales: 1146

10% total títulos nacionales: 2750

Resultado 2Títulos nacionales: 3896


A este total debemos dividirlo entre el número de años representado en la base de datos (años más antiguo y el año más reciente) para obtener el promedio de la producción bibliográfica nacional en el sector agropecuario, cantidad que al carecer de los datos de la producción bibliográfica nacional en su totalidad (ver La producción bibliográfica nacional) es difícil, medir su representación e impacto en la misma. En otras palabras, no sabemos que porcentaje representa para Nicaragua, esta cantidad de títulos al que se alude.

Utilidad de estas reflexiones


Para concluir, el cálculo indica que sólo existe un aproximado de 3896 títulos de la producción bibliográfica agraria nacional y no los 27 mil 508. Pero este dato tan bajo, puede también ser errado porque puede que no todos los títulos estén repetidos. Sin embargo, vale preguntarse, que si la base de la economía de Nicaragua ha sido y sigue siendo el sector agropecuario y sobre este se ejercen acciones constantes de evaluación, planeación, diagnósticos, ensayos, experimentos, etc., dónde se encuentra toda la documentación generada por las mismas. La respuesta es que sigue dispersa y sin control, y sin tan siquiera, tener forma de saber al menos de su existencia.

Crear las bases de datos individuales por cada institución y luego ponerlos al alcance del público en una base de datos colectiva es el primer paso para controlar la bibliografía nacional agropecuaria y RENIDA lo ha hecho en cumplimiento de la primera acción indicada en su objetivo: “Organizar, sistematizar la información nacional agraria y...” Para cumplir la segunda acción, SISTEMATIZAR, se tienen que realizar dos acciones más. Primera, un inventario real de la producción bibliográfica agropecuaria nacional, excluyendo los duplicados para evitar la distorsión actual sobre la cantidad exacta o aproximada. Segunda, redactar un informe de esta bibliografía que refleje el tipo de documentos que representan, el idioma en que se encuentran y las regiones geográficas (departamentos y municipios) productoras de información y sobre los cuales se ha realizado la investigación o se narra la experiencia y precisar la tendencia periódica de esta producción bibliográfica. En principio estas acciones deben permitir, y de ahí su utilidad e importancia:

a) Orientar la investigación académica dentro de las universidades, tanto la que ejecutan como ejercicio de culminación de estudios de estudiantes como la que realizan los institutos y academias de investigación. Pero también debe permitir orientar la planificación de las investigaciones y estudios en el sector agropecuario desde el estado y la sociedad civil.

b) Planificar el rescate bibliográfico de parte de todos los miembros de RENIDA (darle prioridad al procesamiento de los materiales de información nacionales que aun tienen en sus instituciones) y estimular la colaboración de organizaciones productoras y tenedoras de bibliografía agropecuaria que están en los territorios y que no son parte aún de RENIDA.

Ambos productos, el inventario y el informe, en manos de los especialistas deberá ser un instrumento de concertación del sector agropecuario que responderá a saber qué se ha hecho, dónde y cuándo y ayudará indudablemente a orientar qué hacer y quiénes deberían hacerlo, con lo cual se evitará la duplicación de recursos.

A esto tiene que apostar RENIDA. Será el complemento de su aporte al desarrollo bibliotecario y del sector agropecuario de Nicaragua.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi gran amigo y colega Jame, creo que los calculos estan errados, solo mi base de datos con referencias nacionales tiene 7041 registros de 9050 del total.

Y con el entusiasmo que nos caracteriza a los bibliotecarios logramos que toda esta bibliografia este al alcance del que mas la necesita, independientemente que este duplicada pero esta es una estrategia para que el usuario tenga la opcion de acudir a la unidad de informacion que mas cerca tenga. Cada Unidad de informacion tiene sus propias politicas. Lo que nos interesa es que la informacion sea facilmente recuperable y accesible, saludos

Lic. Ana Cristina Zeledon G.
Centro de Documentacion
Ministerio Agropecuario y Forestal
Telefax: 505-2760057
Celular:8047606

Anónimo dijo...

La producción bibliográfica en Nicaragua, de cualquier sector; ha sido eficiente por décadas, ya que no contamos primordialmente con una política o sistema de información nacional. Por otro lado, las bases de datos son para agilizar procesos, y en el caso de la RENIDA, sus bases de datos producidas y diseñadas técnicamente en formatos independeniente, y bajo la plataforma de un software público (WINISIS), no tiene la capacidad local de detectar al instante de importación registros almacenados, por lo que se tornan muchos duplicados. Lo importante acá es valorar el esfuerzo institucional, aunque se esté haciendo de cualquier manera, lo determinante y es de cuestionar no son los inventarios o sumas matemáticas de bases de datos o registros en ellas, sino; de qué manera esa información está siendo utilizada por los demandantes, en este caso me refiero al sector agrícola en el campo, y no exclusivamente a los estudiantes que al terminar sus carreras como buenos profesionales, desde luego no irán a trabajar al campo, sino, buscarán cargos técnicos, de dirigentes en oficinas y ministerios.

Anónimo dijo...

La organización de la información y su diseminación, me parece muy importantes. Pero aquí solo se hace referencia a aquellas publicaciones y documentaciones que se ponen a disposición de los centros de documentación. Considero que los profesionales de la bibliotecología deberían de promover políticas institucionales que regulen el acopio de información que se producen en sus municipios o en las delegaciones (en el caso de los ministerios), de manera que permitan orientar mejor las iniciativas de desarrollo que se ejecutan en su municipio o sector. A nivel local los organismos y organizaciones para la planificación de proyectos sulen hacer diagnósticos en comunidades y/o con sectores particulares, la cual muchas veces manejan con mucho celo y se resisten a compartirla. Esto no solo produce una duplicación de esfuerzos y de recursos, cuando se tiene que partir de cero para analizar los problemas donde ya otras lo hicieron sino que la población se somete a procesos similares de investigación una y otra vez afectando su tiempo. Esta información no solo debe ser pública, sino que debería dejarsele a las personas participantes una copia de la misma y transferirle capacidades para que sepan como administrar toda la información producida de su localidad o en su defecto crear un CEDOC en las Alcaldías, que permitan una eficiente planificación del desarrollo local.