En el transcruso del ejercicio profesional me he encontrado un sin número de veces, expresiones y a veces verdaderos discursos sobre lo que hace la biblioteca para su desarrollo y el desarrollo del país. Enhorabuena me he dicho. Sin embargo resulta que existe un gran abismo de separación entre el discurso y la práctica. Y el abismo se agranda si el discurso no está acompañado de datos que lo sustenten. De hechos que prueben la veracidad del discurso.
Recientemente hice circular entre colegas, un ensayo sobre el estado de las bibliotecas nicaragüenses que se publicó en la Revista Latinoamericana BIBLIOS (No. 26 de juliodiciembre 2006). La directora del Centro de Documentación y Biblioteca del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (CEDOBIMECD), me hace algunas aclaraciones sobre las bibliotecas escolares, pero no me brinda datos que ayuden a visualizar el comportamiento de las mismas como auxiliares indispensables en el proceso de enseñanza aprendizaje, en este caso de los niveles de educación primaria y secundaria.
Acceso a información
Desde que empecé a escribir la fundamentación de lo que posteriormente se convirtió en la propuesta de un modelo de enseñanza formal de bibliotecología, acudí a varias fuentes (personas e instituciones) para tener información sobre cada tipo de bibliotecas. Es así que para las bibliotecas escolares me basé en el sitio WEB del MECD en donde lo único que encontré relacionado con el tema son la misión y funciones del CEDOBIMECD.
Además de esta descripción de lo que teóricamente realiza el CEDOBIMECD no encontré ningún dato que me indicara que acciones (y sus resultados) han desarrollado para el cumplimiento de estas funciones, por lo que tanto en aquel momento como ahora, lo único que tengo son una serie de interrogantes, que no dudo pueden (y deberían) servir para fortalecer a este segmento en beneficio de docentes y educandos.
Sólo tengo interrogantes
Estas interrogantes las he organizado de acuerdo a cada una de las cinco funciones que el CEDOBIMECD indica que desarrolla:
Función No. 1.- Responsable de los servicios de información bibliográfica, audiovisual, educativa, que requieren los funcionarios, investigadores, docentes y estudiantes en general.
• ¿Cuál es el tipo de usuarias/os reales que asisten al CEDOBIMECD?
• ¿Cuántos de estas personas son funcionarios del MECD?
• ¿Cuál el objeto de la consulta: trabajo institucional o si estaba relacionada, como la mayoría de los usuarios de bibliotecas en Nicaragua, con una obligación académica por sus propios estudios: Licenciatura, Postgrado, Maestría, cursos de profesionalización?
• ¿Cuántos de estas/os usuarios son profesores de aula? ¿Cuál es la procedencia de estos profesores?
• ¿Qué es lo qué buscaban y si su consulta estaba vinculada con su quehacer profesional en el aula, o si estaba relacionada, como la mayoría de los usuarios de bibliotecas en Nicaragua, con una obligación académica por sus propios estudios: cursos de licenciatura, de profesionalización,
• ¿Cuántos de estos usuarios son estudiantes? ¿Cuál es la procedencia de escuelas y barrios de habitación de estos estudiantes?
• ¿Cuál es la consulta promedio mensual y anual?
• ¿Cuál el balance en los últimos cinco años? ¿Hay cambios en la tendencia? ¿A qué se deben estos cambios: a una acción dirigida del CEDOBIMECD o a generación espontánea?
Función No. 2.- Elabora el plan de acción y tareas anuales de la red nacional de bibliotecas escolares y centro de documentación.
• ¿Cuántas son las bibliotecas escolares existentes en el país: por departamento y municipio?
• ¿Quiénes integran la red de bibliotecas escolares (sólo bibliotecas de colegios públicos o incluye bibliotecas de colegios privados?
• ¿Cuál es la situación (a un período específico) de dicha red? ¿Existe un diagnóstico? ¿Siguen las bibliotecas escolares siendo el último rincón de la escuela, a veces más como bodega que como un centro de recursos didácticos?
• ¿Con qué recursos bibliográficos y didácticos cuenta la biblioteca para apoyar el proceso de enseñanza-aprendizaje?
• ¿Cuáles son los planes que se han impulsado para cambiar el estado de las bibliotecas escolares?
• ¿Cuántos usuarias y usuarios atiende cada una de las bibliotecas escolares, según el nivel escolar y sexo?
• ¿Cuántas y cuántos profesores acuden a las bibliotecas escolares para preparar sus clases y actividades extra aula de las y los alumnos?
• ¿Quiénes son las y los bibliotecarios? ¿Cuál es la formación pedagógica y bibliotecaria que tienen? ¿Cuál es el salario promedio de las y los bibliotecarios escolares?
• ¿Se sigue con la práctica nada estimulante considerar el puesto de bibliotecario como una democión y no una promoción, es decir, que la o el profesor "que ya no rinde en el aula" lo envían a la biblioteca, con lo cual hay poco estímulo para un trabajo eficaz en la biblioteca escolar?
Función No. 3.- Selecciona, adquiere, procesa, analiza, automatiza, difunde y publica la información especializada en educación y generada por un sector del sistema educativo nacional e internacional.
En esta función me asaltaron varias interrogantes que no estaban contempladas dentro de la lógica de la investigación que estaba llevando a cabo. Sin embargo, ahora son.
• ¿Es este centro de documentación y biblioteca puede ser considerado como el centro de referencia nacional en infomación educativa?
• ¿Cuáles son las fuentes dónde obtiene la información: gubernamentales, empresa privada (colegios, universidades) y organizaciones de la sociedad civil especializadas en el tema?
• ¿Todos los documentos que elabora (publica resulta muy excluyente) el MECD se encuentran a disposición de las y los usuarios? Me refiero a los documentos desde las estadísticas de un colegio, las municipales, departamentales y nacionales, hasta informes especiales según cada dirección de la institución?
• ¿Entre los servicios de difusión que tiene este centro se encuentra una lista de la producción bibliográfica institucional, confeccionada digamos, por año?
Función No. 4.- Coordina las acciones relacionadas con la red latinoamericana de información y documentación REDUC.
Indiscutiblemente que al igual que en las interrogantes planteadas en las funciones anteriores y la posterior, son aplicables en su justa dimensión para esta función, que, supongo, el CEDOBIMECD ejecuta en función de su responsabilidad al representar a Nicaragua en esta instancia regional de coordinación. Quizás sería importante encontrar en el sitio WEB un informe anual de esta instancia y la participación de Nicaragua en la misma.
Función No. 5.- Contribuye al desarrollo de habilidades y destrezas en la búsqueda y uso de la información, para facilitar el aprendizaje permanente, con especial atención a los estudiantes de primaria, secundaria, formación docente y comunidad educativa en general.
Esta función representa la promoción del uso de la biblioteca y de la información, función que para mi es el aspecto más importante del quehacer de la biblioteca en nuestra sociedad cuya población no tiene el hábito de lectura ni, como he dicho antes, los libros forman parte de los elementos de la canasta básica. Las interrogantes que me asaltaron en esa ocasión y que me asaltan cada vez que escucho o leo sobre la existencia de programas y planes es la siguiente:
• ¿Qué programas impulsan para que estudiantes de los diferentes niveles adquieran y desarrollen el hábito de lectura?
• ¿Cómo se complementan estos programas con el curriculum escolar?
• ¿Se enseña en la biblioteca la diferencia entre "investigar" y "copiar"?
• ¿Qué tipo de capacitaciones se le han brindado a las y los bibliotecarios escolares?
• ¿Cómo ha aumentado el rendimiento de la biblioteca después de las capacitaciones?
• ¿Qué programas tiene la biblioteca escolar para estimular a las y los profesores en el uso de la biblioteca y en la promoción de su uso para con sus alumnas/os?
De todas estas interrogantes esperaba encontrar respuestas en el sitio WEB o en los informes de logros del MECD, sobre todo y en tanto que, las y los bibliotecarios somos abanderados del acceso a la información pública. Sin embargo ni en el sitio ni en dichos informes aparece ninguna mención del cómo esta instancia de coordinación de las bibliotecas escolares en el país está aportando a la educación en Nicaragua.
Estas interrogantes pueden (insisto, deben) servir para orientar un estudio que permita tener una radiografía del estado de las bibliotecas escolares y permita bosquejar un plan de largo plazo que las ayude a superarse y a consolidarse como elementos auxiliares de la enseñanza en Nicaragua.
2 comentarios:
Me parece muy bueno el aporte. Espero que pongan más artículos.
Estimado James:
Antes que nada mis felicitaciones por tu página web, la encuentro sumamente interesante y creativa. En la sección blog de tu página, leí tu artículo “Cuál es el estado de las bibliotecas escolares en Nicaragua”. A su vez he leído en la revista Envío del mes de mayo de 2007, un artículo que trata sobre el magisterio nacional, cuyo título es “El mísero salario del magisterio: una asignatura pendiente”, por el autor Adolfo Acevedo Volg. Los maestros están solicitando un aumento salarial de 30 dólares mensuales, lo que equivale a un aumento de 18 córdobas al día. En varias ocasiones me he preguntado cómo estarán actualmente en Nicaragua las bibliotecas escolares, tú sabes que yo trabajé en los años 80 en la red de bibliotecas escolares, yo estuve a cargo de una biblioteca sátelite y trabajé en la capacitación de los bibliotecarios de la región Managua. Era un programa muy ambicioso de una gran orientación social y educativa, después me desligué se podría decir un poco, porque pasé a trabajar como docente en la UCA, en la escuela de Bibliotecología. Cito el segundo artículo por lo siguiente: ¿si el Ministerio de Educación, no logra o no puede o no quiere aumentar los salarios míseros de los maestros, invertirá en las bibliotecas escolares de Nicaragua?
Tengo entendido que las políticas salariales del sector salud y educación ya están como dicen acordadas con el FMI y el Banco Mundial. En tu articulo tú expresas que buscaste información que sustentara las funciones que tiene definidas el CEDOBIMEC, pero que no la lograste obtener y por tanto tu búsqueda se convirtió en la redacción muy fina y detallada de interrogantes para cada una de las cinco funciones que tiene definidas esta institución.
Siento mucho que no tengan por año un informe de evaluación de la red de bibliotecas escolares ya que esto serviría para buscar más apoyo institucional tanto a nivel de gobierno como a nivel municipal y apoyo externo. Coincido contigo que tus interrogantes sirven como base para realizar un estudio del estado actual de la red de bibliotecas escolares, pero me pregunto ¿quién o quiénes se encargarían de llevar a cabo este trabajo de campo? Claro que sería fabuloso realizarlo, pero no para que pase a engrosar la papelería del Ministerio de Educación, sino para definir en la realidad acciones concretas que permitan a las bibliotecas escolares de Nicaragua salir del papel de cenicientas que tienen asignadas, y que cumpla su verdadero rol de instrumento del proceso de aprendizaje de los educandos.
Saludos fraternos,
Maritza
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