martes 30 de junio de 2009

Biblioteca Digital. La experiencia nicaragüense en digitalización

Nicaragua se ha caracterizado por ser un país en donde el acceso a la información es un obstáculo que a la larga dificulta su desarrollo, y el poco acceso existente se basa sobre lo que, en general, es de amplia circulación. Diversos factores han contribuido a esta “cultura” del no acceso libre, oportuno y preciso a la información que se necesita para diversas actividades, sobre todo para la investigación. Además del factor político en el cual prevalece la intencionalidad de ocultar y, en el peor de los casos, de destruir la información pública de administraciones pasadas, o sobre si misma, también existe el factor de la falta de capacidad histórica para resguardar, organizar, promover y facilitar el acceso a la misma.

La información resultado de investigaciones sociales o científicas de toda índole y/o de propuestas de trabajo de actores locales, incluyendo las estatales y municipales, es de difícil adquisición, aun para las personas de dichos lugares que fueron sujetos de estas investigaciones o trabajos. Afirmaciones como estas son reconocidas como parte de las justificaciones de nuevas investigaciones3, mismas
que desafortunadamente siguen el mismo ciclo de la invisibilidad que las convierte en inaccesibles en el momento preciso en que son necesitadas, restándole por lo tanto, el valor de uso de la información que, por supuesto, ha costado “construir”.

El artículo completo lo puede leer en la subsección Tecnología y bibliotecas de la sección Ensayos de BiblioNica y en la propia Revista de Temas Nicaragüenses.

Les solicitamos colocar sus comentarios en este lugar.

jueves 5 de marzo de 2009

Biblioteca digital, La oportunidad del acceso a la bibliografía nicaragüense

En muchas ocasiones, distintas personas pertenecientes a diferentes profesiones y/o ocupaciones relacionadas con el mundo de los libros y de la información (escritores/as, libreros/as, bibliotecarios/as) han afirmado que en Nicaragua faltan libros. Incluso las grandes bibliotecas académicas de Nicaragua manifiestan este supuesto problema de la falta de bibliografía al inicio de los cursos regulares cada año. En respuesta a este problema y a iniciativas de la Universidad Nacional Agraria (UNA), el Consejo Nacional de Universidades (CNU) ejecuta el Proyecto "Programa para el Fortalecimiento de la Información para la Investigación (PERI-Nicaragua)" cuyo objetivo general es "fortalecer la capacidad del Sistema Nacional de Bibliotecas y del Sistema Nacional de Investigación a través del acceso a recursos electrónicos de información científica actualizada y de calidad que permitan potenciar el impacto y la relevancia de la investigación en el ámbito nacional, además de fortalecer la producción nacional de investigación(,) los mecanismos de publicación de revistas y publicaciones en línea"

La existencia de este programa evidencia por un lado la carencia en el país de bibliografía científica actualizada para la investigación y el desarrollo, aunque todavía no se conoce de una base de datos que refleje la bibliografía que el país posee para estos fines, organizada por áreas temáticas y que indique el lugar donde se encuentre cada obra. Este programa pretende subsanar esta deficiencia en la medida que los/as investigadores accedan a través de 12 bases de datos de acceso libre y de 9 bases de datos por suscripción, contabilizando entre ellos más de 20 millones de documentos2. Pero también es indicativo de la falta de una base de datos de la bibliografía científica nicaragüense que permita, además de conocer nuestra propia producción bibliográfica, facilitar el conocimiento del aporte nacional a la bibliografía internacional.

El artículo completo lo puede leer en la subsección Tecnología y bibliotecas de la sección Ensayos de BiblioNica y en la propia Revista de Temas Nicaragüenses.

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jueves 5 de febrero de 2009

Leer es crecer

(Publicado por La Prensa. Suplemento Regreso a Clases. Lunes 19 de enero del 2009, p. 8 y 9)

Fomentar el hábito de lectura en niñas, niños y jóvenes es una tarea que debe ser asumida por la familia, la escuela y el Estado, pero enfrenta retos que hay que saber sobrellevar

Rosa Fuertes T.

Es un hecho aceptado que la lectura sienta bases para lograr cambios reales y abre puertas a un mundo para muchos desconocido, de allí la trascendencia de fomentar el hábito de la lectura en las personas, desde sus primeros años de vida.

Sin embargo, a pesar de la importancia de ese hábito, con frecuencia se habla acerca del poco nivel de lectura que existe en Nicaragua, un fenómeno que también afecta a países desarrollados, pero que en una nación como la nuestra, representa un problema mayor, debido a todas las carencias que existen.

En el país hay un déficit de bibliotecarios y de bibliotecas, el costo de los libros es muy alto, se produce poco y no se promueven a los escritores nacionales, sin embargo, existen alternativas para incentivar a niñas y niños para que lean, investiguen, hagan uso adecuado de los servicios de las bibliotecas de las escuelas, los centros privados, universidades y de distintas organizaciones.

El bibliotecólogo e investigador, James Campbell, señala que no existe una política social, cultural, dirigida al fomento del hábito de lectura o del uso de las bibliotecas; hay programas implementados por el Instituto de Cultura, de fomentar la lectura durante las vacaciones escolares, pero no son sistemáticos, para convertir a la persona a la que se dirige el plan en un lector asiduo.

Para Campbell, “si en el país existiera una política clara de desarrollo, articulada, coherente, veríamos que hace falta incentivar, no solamente el hábito lector, sino el hábito de investigación, que está vinculado con la lectura”.
Más bien, el especialista considera que no hay un incentivo a la investigación, sino a la copia, sobre todo para los que tienen acceso al servicio de internet, ya que plagian lo primero que encuentran, ya sin necesidad de buscar en los libros y la mayoría de profesores aceptan eso y “el círculo nunca se abre y eso hace que la persona que hizo el trabajo asuma que lo hizo bien”, explica.

La situación

Para el bibliotecólogo, existe una pre concepción errónea de la investigación, desde la escuela primaria y la escuela secundaria, desde la orientación de los profesores; que algunas veces indican a sus alumnos el tema, el libro y hasta la página en la que encontrarán la información. Y a eso le llaman investigar.

Asimismo, en el ámbito de las bibliotecas públicas, las capacitaciones a los bibliotecarios no están ayudando mucho a que las bibliotecas se desarrollen. Campbell estima que las públicas deben ser el centro de información por excelencia de la comunidad.

Un fenómeno interesante que se ha detectado, dice Campbell, es convertir en “best seller” determinadas obras, cuando los bibliotecarios ya saben en qué libro está la información que los usuarios llegan a buscar y aunque esté bien abastecida o por los menos tengan una gran cantidad de ejemplares, sólo ese libro ofrecen; debido a que no tienen formas de recuperación de la información (ficheros, computadoras, no hay procesamiento de materiales) el bibliotecario no sabe lo que tiene, porque sólo colocan los libros por grandes temas en los estantes, critica.

Según Campbell, en el país existen seis universidades grandes que tienen bibliotecas que se pueden llamar como tales: UNAN-León, UNAN-Managua, UCA, Upoli, UNA y UNI.

Existen 400 bibliotecas escolares, de las que la gran mayoría, están desabastecidas, salvo las privadas de Managua, como las de La Salle, el Centro América, el Alemán y el Lincoln. Además, no cuentan con personal capacitado para que, con los pocos recursos con que poseen, los aprovechen en función de la enseñanza.

Las bibliotecas públicas tienen una condición caótica, asevera el especialista, porque a pesar de ser el centro de información de las municipalidades, resulta que las personas encargadas de atenderlas, no manejan la información necesaria que podría demandar una persona que las visite. “Las bibliotecas públicas son desde hace tiempo el sustituto de la biblioteca escolar y los principales usuarios de las mismas son escolares, dice Campbell.

Managua cuenta con siete bibliotecas públicas, que dependen de la alcaldía, situación similar del resto de municipios del país; en distintos lugares existen grupos de libro, de colecciones, que dependen de organizaciones o movimientos que ayudan a la población, en Managua hay varias, pero según Campbell no escapan al mismo fenómeno, son usadas principalmente por escolares.

“La biblioteca pública no es capaz de atraer a otros segmentos de la población, simplemente están en respuesta, son reactivas; no tienen la iniciativa de estimular el hábito lector”, afirma el especialista.

No hay incentivo para atraer a amas de casa, obreros, comerciantes, a la gente que deberían estar atrayendo hacia la biblioteca, para que ésta sea lo que se espera: una biblioteca pública, que atienda a toda la población en general.
De acuerdo con los datos de Campbell, actualmente existen más de mil bibliotecas en total, y aún para las que se usan, hacen falta más y hay un déficit de más de 900 bibliotecarios calificados.

Cuando existía la carrera de Bibliotecología en la UCA, se graduaron un poco más de 200 profesionales y no todos ejercieron o se fueron del país. Es por ello que en muchas bibliotecas laboran personas no especializadas. Después de varios años sin que se ofreciera la carrera en el país, recientemente la UNAN Managua la está ofertando nuevamente.

¡A despertar la imaginación!

A la familia le toca un papel muy importante, si quieren que sus hijos e hijas desarrollen destrezas y estén mejor preparados para los retos personales y en el ámbito laboral; hay que aprovechar las ferias y promociones de libros, acudir a las bibliotecas, así como los eventos de lectura organizados por algunos grupos culturales. Aquí, algunas recomendaciones para generar el hábito:
Asegúrese de que el niño o la niña lo vea leer de manera frecuente. Lo que lea no es importante, cuando su hijo lo vea leer recetas de cocina, revistas, periódicos, libros, directorios telefónicos y otro material de lectura, lo imitará y reforzará la importancia de leer.

Para estimular el hábito, tenga material de lectura en toda la casa. Así su hijo tendrá mayor acceso a libros y material impreso.

Ayúdelos a comprender que el ejercicio de lectura no se limita a la escuela, puede hacerse en todos lados. Algunos estudios sugieren que los estudiantes que leen fuera de la escuela se convierten en lectores y alumnos más exitosos.

Si no le resulta fácil leer, converse sobre las imágenes de los libros, revistas y periódicos con su hijo. Es importante que perciba sus esfuerzos por adquirir destrezas de lectura. Además, pídales que le lean en voz alta o le cuenten con sus propias palabras sobre lo que han leído.

No permita que los niños miren televisión hasta que hayan completado su lectura diaria.

A medida que su hijo mejora como lector, converse sobre lo que está leyendo. Cuando su hijo termina un cuento nuevo o tarea de lectura, converse sobre las ideas principales, palabras y conceptos nuevos y la parte preferida de su hijo. Esto ayudará a fortalecer las destrezas de lectocomprensión del niño.

Es ideal que los libros sean tanto literarios como informativos y que tengan ilustraciones de animales, medios de transporte o elementos del espacio.
Para los más pequeños es importante que recurra a la imaginación, use elementos para simular el ambiente y haga cambios de voz o dramatizaciones.

Complemente la lectura con estímulos táctiles e imite los movimientos de los animales.

Tomado de: Colorín colorado
ABC del bebé

¿Internet? ¡Alerta!

(Publicado por La Prensa. Suplemento Regreso a Clases. Lunes 19 de enero del 2009, p. 10 y 12)

Hoy el Internet ha dejado de ser noticia para muchos y se ha convertido en una herramienta de apoyo tanto para el profesional, como el que se encuentra en proceso de formación

Gerardo Bravo

El Internet, no solamente revolucionó la vida de las personas, la forma de hacer negocios, de informarse, sino que también ejercer un efecto muy fuerte en las formas en que muchos estudiantes y profesores dirigen su actividad de enseñar y a prender.
En ese sentido Ruth Velia Goméz, directora del Centro Nacional de Información y Documentación Agropecuaria de la Universidad Nacional Agraria, señaló que en la medida que se capaciten a los estudiantes y a los docentes en el uso de los medios electrónicos mejores resultados se obtendrán y se evitará el fraude en las tareas que se les deja.

“Por ejemplo a todos los jóvenes que entran a estudiar a la Universidad Nacional Agraria, les enseñamos el uso de las bases de datos de las bibliotecas. Además de eso les enseñamos a utilizar las otras bases de datos u otros recursos de información para que ellos realicen sus tareas”.

Comentó que eso evita que los estudiantes se vayan únicamente al buscador de google a buscar información, sino que ellos ya tiene identificados otros sitios donde realmente la información esta validad científicamente y reconocida por instituciones.
“En la medida que se entrene a los estudiantes a que aprovechen las tecnologías de la comunicación, pero hay que aprovecharlas bien, porque de repente encontramos a los estudiantes solamente bajan una información de Internet y eso entregan de trabajo, esa es una cara de la moneda”, apuntó.

Dijo que por otro lado hay que hacer conciencia y que se debe capacitar a los docentes, “el asunto debe ser de doble vía, porque muchos de ellos no manejan estas nuevas tecnologías, ni los recursos de información que están disponibles de forma gratuita, ni el de las bibliotecas, por eso se deben capacitar a los docentes y a los estudiantes”, afirmó.

Goméz, señaló que a los estudiantes se les debe enseñar los derechos de autor a citar la fuente, “ese es otro de los grandes problemas que tenemos, los estudiantes presentan sus trabajos y no dicen de donde los sacaron, en ese sentido el docente tendría que exigirle al estudiante la fuente de donde saco ese trabajo, es más no debería recibirlo sino aparece la fuente o la bibliografía de la fuente de donde saco esa información”.

Dijo que ya han habido casos de estudiantes que han presentados trabajos como si fueran propios y al comprobar nos damos cuenta que son de otros, “por eso estamos atentos porque nosotros sabemos que información estamos procesando y esa información se la pasamos a las facultades para que los docentes tengan cuidado” aseguró.

Proceso de análisis

Para evitar el copiar y pegar dijo que el docente debe pasar al proceso de análisis de la información, “eso significa que a los estudiantes se le debe enseñar a hacer análisis de información, a que ellos puedan validarla, además evaluar cual es buena y relevante. Si el estudiante copia y pega no estará realizando un análisis exhaustivo de la información”, puntualizó.

Según Goméz, en la medida que el docente va conociendo al estudiante, reconoce cuando un trabajo es elaborado por él o es bajo de Internet. “El profesor pide determinado requisitos para la elaboración de un trabajo y sino llena los parámetros, se les debe regresa, el estudiante tiene que aprender a pesar, a usar su creatividad y su intelecto”, expresó.

Comentó que uno de lo valores que se esta perdiendo es el intelecto, eso ocurre porque solamente bajan de Internet, copian y pegan, “los jóvenes no están haciendo ningún análisis de la información que bajan, eso es preocupante porque al final los docentes no estamos haciendo una revisión exhaustiva de esos trabajos, eso se debe a que los docentes desconocen los diferentes recursos de información que disponible”, subrayó.

Hacer conciencia

Por su parte Norma Corea, asesora y directora del Departamento de Pedagogía de la Universidad Autónoma de Nicaragua-Managua, explicó que para detectar si hay plagio en una determinado trabajo introducen una parte del trabajo y ahí sale el trabajo completo y de esa forma ven si el estudiante solamente bajó y pego.

“Además al momento de evaluar y si el estudiante solamente corto y pego de hecho no sabrá nada al momento del examen. También estamos en una campaña para hacerle conciencia a los jóvenes a que pongan en práctica el análisis en el campo de la investigación”, puntualizó.

Recalcó que el docente debe hablarles de la ética durante la formación, “nosotros nos basamos en la normativa de la Asociación de Psicólogos Americanos (APA), la cual se utiliza a nivel mundial. En ella se establece como hacer fichas bibliográficas, de referencia, no es la única que existe pero la APA es la que se esta utilizando a nivel mundial”, concluyó Corea.

Cambio de cultura

“Para mantener el intelecto, se debe realizar un cambio en la cultura y se debe iniciar desde la niñez, por ejemplo durante la formación preescolar cuando le leen un cuento a un niño, se le debe preguntar ¿quién es el personaje principal? ¿qué te gusto? ¿qué entendiste?, así ellos podrán experimentar esos otros elementos de lo que hay en el entorno del cuento que se le leyó, eso es parte de los elementos pedagógicos que hay que incorporar dentro de los planes de estudios”, señaló Goméz.

lunes 24 de noviembre de 2008

Nicaragua en el escenario de la Ley de Acceso a la Información Pública: el rol de la Biblioteca y el Archivo Nacional

La entrada en vigencia de la Ley de Acceso a la Información Pública (Ley No. 621) en Nicaragua debe de poner en agenda pública la importancia de las bibliotecas, centros de documentación y archivos, reivindicando el rol que juegan (o deberían de desempeñar) la Biblioteca Nacional y el Archivo Nacional de Nicaragua. En este se hace un breve análisis de la situación de la organización de la información antes y después de entrada en vigencia de dicha ley, destacando como la promulgación de la misma dejó por fuera las facultades normativas para la compilación, organización, preservación y acceso a la información de parte del Archivo Nacional y Biblioteca Nacional, para finalizar enumerando los desafíos a los que se enfrentan los profesionales de la información en este nuevo escenario nacional.

Leer el texto completo de este artículo en Crítica Bibliotecológica: Revista de las Ciencias de la Información Documental

martes 21 de octubre de 2008

Entre la obligación y el estímulo: La ley de depósito legal y la producción bibliográfica y documental en Nicaragua

Resumen: Se parte de un análisis de las bondades e incongruencias de la Ley de Depósito Legal en Nicaragua (que existió durante 4 años y fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia). El análisis se centra en tres aspectos básicos de la ley: A) los destinatarios, B) los beneficiarios y el C) objeto de la ley, y los efectos negativos en el control de la producción bibliográfica nacional con la intención de provocar la formulación de una nueva ley de Depósito Legal y la asunción de responsabilidades propias a la Biblioteca Nacional y de responsabilidades compartidas en el control bibliográfico nacional a las bibliotecas públicas o municipales.

Leer el texto completo en BiblioNica.

lunes 16 de junio de 2008

La cara invisible de la Ley de Acceso de la Información Pública

Publicado por El Nuevo Diario, 13 de junio, 2008

Esta Ley, como pocas otras, ha puesto en evidencia, la existencia de dos de las tres partes constitutivas de la ley: El beneficiario y el objeto de la ley, dejando de lado, el destinatario de la misma. En otras palabras, la discusión pública sigue invisibilizando al destinatario, sobre el cual, recae una responsabilidad que va más allá del momento en que responde a la solicitud formulada. Veamos.

La promoción de la ley, antes y después de su promulgación está concentrada en el beneficiario, al que se favorece con la ley, en este caso la población en general, en tanto lo que se promueve es un derecho ciudadano, y los medios de comunicación y periodistas en particular según el art. No. 46. Este aspecto cobra relevancia cuando por iniciativa propia, las instituciones de la sociedad civil que promueven este derecho, realizan campañas, investigaciones, reuniones y últimamente, lo que podría llamarse la formación de multiplicadores docentes en Periodismo, Comunicación y en Derecho, para promover el debido ejercicio ciudadano al acceso a la información.

Y no por ser mencionados particularmente, los medios de comunicación y las y los periodistas son los que aparecen como los principales beneficiarios de la ley, sino por el hecho de que en el cumplimiento de la función fiscalizadora del quehacer público, se enfrascan en la búsqueda cotidiana de información actual (o histórica cuando el caso lo requiera) para la producción de un artículo o un reportaje. Detrás vendrán otros profesionales que en el cumplimiento de sus funciones empiecen a “demandar acceso” o a solicitar información en las instituciones estatales. Ojalá que los próximos en hacerlo sean las y los ciudadanos comunes y corrientes.

El segundo elemento en el que se ejerce acción y lo hace mantenerse en agenda pública es el objeto de la ley. Sobre qué se legisla; en este caso, la producción de información/documentación, también llamada, producción bibliográfica y documental). Con los límites indicados, de la producción estatal que por oficio debe estar al acceso público (capítulo IV), se realizan diversas investigaciones y son igualmente divulgadas. La más reciente, el seguimiento de la información disponible en los sitios WEB estatales, realizadas con el auspicio de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro.

Fuera de agenda, talvez no intencional por estos actores, ha quedado el tercer elemento. El destinatario o a quién obliga o sobre quien se ejerce la acción legal, en este caso las instituciones estatales y quienes reciben financiamiento estatal, para que organicen lo que se produce en las distintas oficinas públicas. Muy tímidas y tímidos se encuentran los que están en la obligación de facilitar la información que demandan las y los usuarios, acción final que requiere el acopio (desde las oficinas productoras) y la organización de la misma como pasos previos.

Cuando se discute públicamente sobre esta ley, el tema "Organización de la información/documentación" queda fuera. Se trata por omisión. Se da por sentado que quien organiza la información, lo sabe hacer y lo hace. Se ignora la historia de desorganización documental que existe en Nicaragua (ni siquiera se cuenta con un inventario de bibliotecas ni de archivos). Y si no se discute, tampoco se conoce la situación del sector ni se toman las decisiones necesarias.

Con esta ley se enfrentan claramente el derecho al acceso entendidos como los beneficiarios y el objeto de la ley (demanda hasta ahora potencial) con la obligación estatal de organizar la información/documentación (en todos sus formatos) para satisfacer la demanda cuando sea real. Dos caras de una misma moneda. Y mientras en la primera, los esfuerzos vienen desde la presentación y discusión del primer proyecto de ley hasta la presentación de propuestas de reglamentos, estudios generales y de monitoreo, presentaciones, etc., esfuerzos sólo comparados con los que la sociedad civil hiciera para promocionar el Código de la Niñez y la Adolescencia, en la otra cara, la timidez y la incertidumbre ronda los pasillos de las instituciones estatales que no acaban de perfilar qué hacer con tantos años de desorganización de información de archivo y de biblioteca.

Esta es una oportunidad para las y los bibliotecarios y archivistas. Dejar de lado la pesada carga de la timidez y modorra y empezar a pronunciarse y a actuar sobre las mejores formas de hacer cumplir con la ley, pensando en que la información se organiza para su uso inmediato, pero, fundamentalmente, para su uso posterior.